Almería es taurina

Manifestación simbólica, a cargo de los alumnos de la Escuela y con el respaldo de algunas peñas de la provincia

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curro Díaz

Se proclama triunfador de la feria de Almería y se hace acreedor del capote de paseo 2017

Sergio Roldán

Se convierte en el segundo novillero con picadores en activo de Almería

Patrimonio Cultural Español

El BOE número 272, de 13 de noviembre de 2013, reconoce la Tauromaquia como Patrimonio Cultural de todos los españoles

Tertulia Taurina La Carioca

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domingo, 17 de noviembre de 2019

La Peña Pepín Liria de Vlez Rubio medalla de bronce al mérito taurino


La Asociación Taurina almeriense, con sede en la localidad de Vélez Rubio, y que lleva el nombre del diestro murciano Pepín Líria, ha sido premiada por la Real Federación Taurina de España, con su presidente Mariano Aguirre Díaz a la cabeza, por ’la ejemplar labor que ha desempeñado desde hace 25 años por la defensa de la fiesta de los toros y la propagación de sus valores eternos’.

La Real Federación ha concedido a la Asociación Taurina de Vélez Rubio la medalla al mérito taurino en su categoría de bronce, y cuyo reconocimiento se hará efectivo durante la próxima gala nacional del toreo que se celebrará en la ciudad de Madrid, muy probablemente antes de que acabe el presente año.

La medalla al mérito taurino es una importante distinción, de la que pueden presumir personalidades como Vicente del Bosque (gran aficionado), los empresarios José Cutiño o Carlos Zúñiga o el pintor López Canito, entre otros.

Se trata de un importante reconocimiento a una de las peñas más antiguas de nuestra provincia, que cada año organiza con tanto esfuerzo como éxito, una importante semana cultural taurina. 

domingo, 13 de octubre de 2019

Abraham Fernández sin suerte en la recta final de la temporada


Publicaba LA VOZ DE ALMERÍA:

En la recta final de la temporada la Escuela Taurina de Almería no levanta el pie del acelerador. En el primer fin de semana de octubre nuestra Escuela ha participado en la clase práctica de Algeciras y ha organizado un encierro infantil en Macael.

En Algeciras se anunció el alumno Abraham Fernández, junto a alumnos de otras escuelas andaluzas para lidiar erales de la ganadería de Los Palacios. Tuvo mala condición la novillada, siendo especialmente complicado el novillo que correspondió al almeriense, que practicamente solo pudo salirse con el novillo antes de recibir una voltereta. Por el izquierdo el novillo no permitió dar ni un solo pase, y por el derecho protestaba en cada muletazo, tropezando la muleta y sin pasar, con cara alta e impidiendo cualquier lucimiento del espada almeriense, y a pesar de demorarse con el uso del acero, escuchó palmas el novillero como reconocimiento a su labor.

A la vez, la Escuela almeriense organizaba en la localidad de Macael una exhibición de toreo de salón con un encierro infantil en el que los menores disfrutaron y se lo pasaron en grande con los capotes y muletas, dando sus primeros pases al carro de entrenamiento, que minutos antes había llegado en un encierro infantil dirigido por los valientes mozos.

A pesar de cruzar ya octubre y verse a lo lejos las últimas ferias del calendario, no cesa la actividad de la Escuela Taurina, que prepara un certamen junto a la escuela taurina de Guadalajara, para un encuentro invernal de escuelas taurinas, que acartelará el día 2 de noviembre al joven almeriense Ernesto Lorenzo.

Nuevo curso de APT


Hace unos días publicaba LA VOZ DE ALMERÍA:

Cuando la temporada taurina apunta ya a su final, los aficionados cogen el relevo y saltan a la arena en un curso de aficionados prácticos que suma ya su sexta edición. 

El objetivo del curso es muy distinto a las pretensiones de triunfo y gloria con la que los primeros espadas saltan al ruedo en nuestras ferias. En este caso los aficionados se dejan llevar por las ganas de aprender los secretos de la técnica de una profesión tan bella como compleja. Con esta técnica aprendida, y un poquito de valor, los alumnos tendrán la posibilidad de experimentar la sensación de dar unos pases a una becerra brava, superando los temores iniciales y sintiendo el torrente de fuerza y casta de los animales pasar a unos centímetros de su cuerpo.

Por supuesto, para quienes no tengán el afán de vérselas ante un animal bravo, podrán llevar a cabo un ejercicio aeróbico y saludable para cualquier edad y sexo durante los entrenamientos en la plaza de toros de Roquetas.

 El curso comenzará el próximo martes, día 1 de octubre, en el coso salinero de Roquetas de Mar, repitiendose las clases en la tarde de los martes, y será dirigido, como en anteriores ocasiones, por los matadores de toros Ruiz Manuel y César López ‘El César’.

A lo largo del curso está previsto que se realicen salidas al campo para conocer el habitat y el comportamiento del toro bravo, ayudando así a los aficionados valorar el ecologismo creado a partir de las dehesas de ganado bravo.

Para las inscripciones hay que ponerse en contacto con los directores en el teléfono 629 888 291.

jueves, 3 de octubre de 2019

José Cabrera suma en Calasparra y Villaseca


Hace unos días publicaba LA VOZ DE ALMERÍA:

El mejor José Cabrera, voluntarioso y honrado, ha vuelto a dejar una grata imagen en dos ferias de novilladas toristas, pechando con sendos encastes de los más temidos de todo el campo bravo.

El primero de los compromisos se produjo por la vía de la sustitución en la feria del arroz de la localidad murciana de Calasparra, para lidiar la que es, posiblemente, la ganadería más mítica y legendaria de la historia de la tauromaquia, la de la A con asas de Miura. 

La novillada fue variada en todos los tercios y el almeriense mantuvo una buena actitud en capote, banderillas y tercio de muleta. 

José Cabrera recibió al segundo de la tarde con verónicas muy vistosas antes de dejar al toro a mucha distancia del piquero, regalando al público un tercio de varas espectacular y emocionante.Tras un buen tercio de banderillas mantuvo un emocionante pulso con el de Zahariche que, tras un susto en forma de cogida, se resolvió del lado del almeriense, que malogró con la espada una faena que debió ser de oreja y se quedó en una vuelta al ruedo.

El quinto de Miura tuvo menos posibilidades quedándose corto y midiendo al torero. Todo se resumió en la entrega y la voluntad del diestro, que tampoco mató bien y tras una leve petición dió una segunda vuelta al ruedo.

El segundo compromiso fue en la exigente feria de novilladas de Villaseca de la Sagra, donde le tocó bregar con la novillada de Monteviejo, propiedad de Victorino Martín. 

El primero del lote de Cabrera se quedó muy corto desde que lo recibió con la capa y esperó mucho en banderillas, sin ponerselo nada fácil al torero. Al tomar la muleta tuvo que hacer frente a un toro que pasaba con la cara alta y solo tuvo medio viaje, quedándose en las zapatillas del torero una vez que pasó la mitad del recorrido en cada muletazo. Cabrera fundó su faena sobre la mano diestra y pinchó al perder el novillo las manos en el embroque, su labor fue silenciada.

Saltó al ruedo el segundo del lote de Cabrera, un novillo serio y astifino que no tuvo fijeza, soltaba la cara al pasar y encima anotaba en el cuaderno lo que se dejaba atrás tuvo poco recorrido y ninguna entrega. Lo mató con habilidad Cabrera.

lunes, 23 de septiembre de 2019

La terna a hombros en la feria de Vera


Publicaba LA VOZ DE ALMERÍA...

Una enorme cofradía de taurinos que comenzaba en la taquilla y terminaba más allá de la carretera, ansiosos por entrar al coso centenario de Vera, provocó que la corrida comenzara con casi treinta minutos de retraso , en una tarde de sofocante calor en el levante almeriense. Al final, casi lleno en los numerosos tendidos veratenses.

Asomado el pañuelo del presidente para dar comienzo al festejo, salió por toriles un encierro procedente de la finca El Grullo, propiedad de Núñez del Cuvillo, muy bien presentada y que facilitó el triunfo de los matadores.  

Enrique Ponce dejó la anecdota de la tarde haciendo el paseíllo  desmonterado tras treinta temporadas como matador de toros. Declaraba a LA VOZ antes del festejo que ‘estuve anunciado en Vera una vez pero no pude torear porque se suspendió, y realmente no recuerdo si en el 92 o 93 llegué a torear, así que hoy toca desmonterado, son ya pocas plazas en las que hago el paseíllo así’.

A su primero lo vió muy pronto y lo meció con la capa hasta llegar a los medios. Un simulacro de varas y banderillas para ponerse muy pronto a torear. Humilló una barbaridad este de Cuvillo que acabó entregándose a la muleta suave de Ponce. No hubo tirones, ni toques bruscos, fluyendo el toreo con la naturalidad de una obra de Joaquin Rodrigo o de nuestro maestro Padilla. En los remates las trincherillas y los cambios de mano fueron esculturales. Alguien en un tendido le explicaba a su nieto '¿ves que fácil lo hace?' y fue imposible resumir mejor lo que se veía en el ruedo.

El segundo tuvo menos entrega y tuvo que encelarlo Ponce en la muleta. Faena trabajada, con la muleta a media altura, que fue valorada en exceso por el respetable.

Cayetano estuvo animoso y concentrado toda la tarde. Su primero fue bruto en la embestida, soltando la cara y embistiendo a oleadas, hasta que le pudo el torero y logró meterse en su terreno. Lo puso todo el matador que acabó imponiéndose al astado en una faena más para aficionados que de público.

El segundo de su lote tampoco se lo puso fácil, aunque con nobleza llegó a la muleta con  poca fuerza y medio viaje. El mérito de la faena fue que no alcanzara las telas en el remate de cada pase. Inteligente  remató por alto la faena con unos ayudados a pies juntos y tras un pinchazo dejó una gran estocada.

Daniel Crespo llegó a la plaza entre el susurro de ‘¿y este quien es?’ y se fue con el clamor de ‘este es Daniel Crespo’. Con la insultante energía que ha caracterizado siempre a los toreros jóvenes paró por verónicas con el compás abierto a su primero, dejando en los medios una media verónica de cartel de toros. Tras el trámite del picador se echó el capote a la espalda para quedarse quieto como un palo ante las embestidas del precioso jabonero que le correspondió en suerte. 

Con la muleta trató de dejarla puesta y enganchar los naturales muy adelante. En los remates se alternaron pases de pecho con cambiados por la espalda, que fueron varios a lo largo de la faena.

Se segundo toro lo brindó a sus compañeros de terna. Un toro con poca transmisión pero que fue colaborador en la muleta del torero. Con nobleza y fijeza se dice que es de los toros que no molestan. Fue una faena larga, buscando amarrar un triunfo con fuerza para el joven matador, y tras una buena estocada le cortó otras dos orejas. 











miércoles, 11 de septiembre de 2019

Cabrera sin suerte en su primer compromiso en Las Ventas



Hace unos días, tras pasar el importante compromiso de José Cabrera en Las Ventas, LA VOZ DE ALMERÍA publicaba:

Las Ventas no es una plaza de toros. Ni por asomo. Las Ventas es un sueño, una ilusión, una quimera que solo vive en la esperanza de los toreros. Un umbral que se convierte en el más exigente examen que se pueda encarar, con el más duro de los examinadores sentado en su tarima del tendido 7, atento y celoso guardián de la ortodoxia taurina.

Las ventas es una entrada al inframundo de los olvidados y es a la vez una escalera al cielo de los héroes triunfadores, que se convierte en el trigésimo trabajo de Hércules, que tras domar al toro de Creta y robar el ganado de Gerión, ahora impone la inmolación en la arena chulapa de Madrid. Las Ventas es el cielo y el infierno. 

Hasta allí llegó un almeriense, el novillero José Cabrera, dispuesto a medir sus fuerzas con el exigente público y más exigente toro de Madrid. Como es Cabrera, rompió los estándares desde mucho antes del paseíllo. Se olvidó del famoso Hotel Wellington y de las típicas comidas solitarias en las habitaciones de los toreros para vestirse en un hotel sin tradición taurina y comer con su cuadrilla en El César, un bar taurino situado frente por frente con la puerta grande más soñada del mundo.

Al llegar a la plaza veinte minutos antes del comienzo del festejo una gran cantidad de almerienses le esperaban en la puerta de acceso al coso. Abrazos y ‘suerte maestros’ se repitieron muchas veces con el torero viatoreño.

Comenzó el festejo a las siete en punto. Por toriles salió un encierro serio y bien presentado de la divisa aragonesa de Los Maños, procedencia Santa Coloma. La corrida salió al ruedo pidiendo papeles. 

La bravura de verdad requiere firmeza y mando, enganchar los toros y someterlos. Dentro de la dificultad el almeriense sorteó el peor lote. El primero, un cárdeno muy claro se paró después del mal puyazo que se le propinó. En banderillas esperó mucho al torero, cortando el viaje, y Cabrera tuvo que banderillearlo en dos ocasiones al violín para aprovechar el corto viaje del animal.

Con la muleta no cambió el comportamiento del animal, reservón y esperando tras la mata. Cabrera lo intentó principalmente por el pitón derecho, resultando finalmente que el izquierdo era el más potable del animal, con algo más de recorrido y humillación. Con la espada no acertó el almeriense y lo mató de media estocada tras dos pinchazos. El tendido valoró su primera actuación con un silencio. Abrir tarde en Madrid no es fácil, y con un novillo tan agarrado al suelo todo se puso muy cuesta arriba.

Traspasado ya el ecuador del festejo saltó al ruedo el segundo del lote de Cabrera. Un toro negro, cornidelantero, más alto que el anterior y con mucho carbón en la caldera. 

Lo paró con la capa el torero y lo condujo al peto donde le propinaron un castigo desmedido y mal ejecutado, agravándose las dificultades del animal. El siempre expresivo público del tendido siete le hizo saber al picador que los tres puyazos no fueron de su agrado.

Lo banderilleó el almeriense sin apreturas y lo paró doblándose con él para intentar atemperar la embestida del toro santacolomeño.

Ya en la muleta fue un toro complicado que embestía vencido y cogiendo los adentros de la muleta, no dejando que el torero almeriense se relajara en ningún momento. Lo intentó por ambos pitones y sin posibilidad de triunfo tuvo que dirigirse al callejón a cambiar la ayuda por la espada.

Con la mayor eficacia con la que fue capaz acabó Cabrera con la vida del segundo novillo de su lote y su actuación fue nuevamente silenciada.

Cabizbajos los muchos almerienses que se desplazaron a las Ventas volvieron a sus hogares, en una expedición que se prolongó hasta las tantas de la madrugada. El resultado no fue el esperado, pero todos contribuyeron, junto a José Cabrera, a escribir una página más del toreo almeriense.