lunes, 6 de agosto de 2012

Jose Olivencia en Campohermoso


¿Donde va a parar? Anda que va a ser lo mismo que vaya yo a los toros, con mis pintas, a que vaya la guapísima María Fernández como colaboradora nuestra. Ni parecido, vaya.

El caso es que a Campohermoso fue ella, y los novillos embistieron y les cortaron las orejas. Ella lo vio y nos lo cuenta así:


Empezaba con diez minutos de retraso, el festival mixto con rejoneo en Campohermoso (Almería) con ganado de Jesús Janeiro y Hermanos Badía el 1º y 6º 

Tras varios años de ausencia de este espectáculo, la plaza portátil instalada en la localidad, presentó el casi lleno. Lo que hace pensar que el volver a contemplar toros en la localidad ha sido positivo, al menos en cuanto a los aficionados. Lo de grandioso no fue por la transmisión del toreo hacia el público, pero sí en cuanto al número de trofeos que no fueron pocos. 

Arrancó la tarde con el rejoneador Víctor Guerrero (que sustituyó al anunciado Luis Valdenebro), con un astado bastante parado al que le costaba seguir al caballo. Mal colocación en la suerte de banderillas, pero el rejón de muerte le permitió irse con dos orejas. 


Llegado el turno de Jesulín de Ubrique, muy esperado por todos los asistentes. El primero, desacompasado, al que tras una estocada algo tendida pudo cortarle las dos orejas. Mientras con el segundo de su lote se le veía más asentado, consiguió engancharlo, ya que el novillo tenía más ritmo. Obteniendo dos orejas con petición de rabo. 


Jose Olivencia, recibió a su primero pegado a las tablas. Buenos lances con el capote. Aunque difícil con la muleta, lo que le hizo recibir una sola oreja de media estocada algo delantera. Ya en su segundo, más alto que los otros de la tarde, realizó buenos pases con la muleta, aunque el animal rajado, al que el torero tenía que buscar para continuar con la faena. El resultado satisfactorio de dos orejas cerraba el lote de diestro. 


Y para cerrar la tarde y el cartel el novillero Angel Piedra, al que se le veía toda la tarde con mucha ilusión e inquieto porque llegase su turno. Y su turno llegó. Acompañado de los ‘Olés’ de los allí presentes empezó su faena. Un toro justo de fuerza, al que intentó someter. Mala suerte a la hora de entrar a matar con varios pinchazos, siendo el último efectivo. El joven obtuvo su reconocimiento con una oreja.  


Muchas gracias por su crónica y sus fotos a María Fernández, ¡¡con tildes!!.