martes, 21 de agosto de 2012

Primer paseillo de la feria de Almería


Comienza la feria de Almería. Novillada en clase práctica a cargo de la Escuela Municipal Taurina. Sobre los almerienses: Carlos Ojeda (tabaco y oro) oreja; Jose Cabrera (grana y oro) oreja; Rubén Martínez (blanco y plata) Silencio.

Dos orejas: Llena. La plaza estaba abarrotá como la del chiste. Es una enorme alegría ver la plaza con ese aspecto. Procede hacer una reflexión: está bien que la entrada sea gratuita, pero si se llena para ver una novillada sin picar es que afición hay, o al menos una atracción hacía la tauromaquia, que bien tratada acabará siendo afición. Entonces... ¿Por qué no se llenan las plazas para las corridas de toros? Pues a mi se me ocurren varias causas, pero son los empresarios los que deben darle vueltas a eso.

A esto tenemos que analizar otra manifestación de la afición, que sería un infinito error ignorar. En la andanada del 7 había una enorme pancarta que espetaba al empresario una petición/recomendación/deseo para que contrate a más toreros locales. En este caso se hacía referencia a Torres Jerez.

Oreja: Las circunstancias de la tarde no han sido, al final, las más propicias, pero los novilleros han dejado constancia de sus ganas y de su deseo de triunfar en el mundo del toro. Ojeda ha alternado tandas de enorme factura, con derechazos y naturales largos y hondos con otras en las que ha faltado la ligazón que elevaría el diapasón de la faena. El novillo rajado ha impedido mayor eco. Espadazo y una oreja. Para Cabrera la cruz ha sido la espada, ya que tras pinchar en un par de ocasiones una faena vibrante y llena de emoción, mejor con la mano zurda, ha cortado otro apéndice. Podrían haber sido dos si la tizona calara de primeras. Martínez ha dado muerte a un novillo sosote, con poca clase, que sin plantear grandes dificultades tampoco ha colaborado en la obra del novillero, y su faena ha sido silenciada.  

Silencio: Sin ser un profesional almeriense (que de eso va esto) es de total justicia hacer mención al toreo largo, de mano baja y rompedor de la embestida del toro de Antonio David Jimenez "Ecijano". Fundamental para todo matador es un banderillero que toree así. Si sigue en esa línea dará mucho que hablar.

Pitos: La novillada de Esteban Isidro ha estado bien presentada. El tercero (Cabrera) el que más cuajo tenía y el último (Martínez) tal vez el más liviano, pero todos imponían seriedad y respeto al mirarles el testuz. El problema radicaba en la raza y la bravura, o mejor en su ausencia. Varios de ellos han acabado buscando las tablas. 

Bronca: A la gente que grita descamisada en los tendidos, la grada y la andanada de sol. Esto es así.