lunes, 24 de septiembre de 2012

De frente; "El Cesar"


Diez años de alternativa no se cumplen todos los días. Primero porque es muy dificil llegar hasta ese punto donde, como dice el refrán, son muchos los llamados y muy pocos los elegidos. Y segundo porque la década ya denota el paso del tiempo, que junto con la experiencia y el disfrute de la profesión, puede venir acompañada de alguna cana. O no.

Con motivo de este X aniversario de alternativa, nos hemos acercado a Cesar Lopez Acacio, "El Cesar" en los carteles, que nos atendido con la enorme amabilidad con la que nos ha tratado cada vez que lo hemos necesitado.

- Buenas tardes Cesar, muchas gracias por regalarnos este ratito.

- No hay que darlas, un placer.

- Si te parece bien, comenzamos por el principio. Nos encontramos con un joven almeriense, del barrio de la Esperanza. Dicen los que te conocen "que un prenda bueno". ¿Como fue tu niñez? ¿eras buen estudiante?

- Pues mi niñez fue como la de tantos niños de mi época... jugábamos en la calle, nos inventábamos los juegos, y me faltaban horas para estar con mis primos y mis amigos. Luego para estudiar no era mal estudiante, pero la verdad es que no le dedicaba todo el tiempo que eso necesita.

- ¿Y como dirías que surge la afición? ¿antecedentes familiares?

- Recuerdo desde muy pequeño como mi padre me contaba que quería ser torero.Un día el y un amigo suyo se escaparon de casa y se fueron a la tapia, de tentaderos, pero en Linares "lo cogieron" y allí se acabó el sueño. Eran otros tiempos.

También recuerdo que un día vi entrar en la plaza a Joselito y aquello se me quedó grabado. De ahí mi afición al mundo de los toros.




-   ¿Y como se tomaron en casa tu decisión? supongo que como suele pasar, tu madre es la que más sufriría...

- Efectivamente mi madre tuvo que resignarse. Pienso que tiene que ser muy difícil ver a un hijo delante de un toro jugandose la vida.

- Luego entras en la Escuela Taurina. Cuando llegaste ya había nombres como Ruiz Manuel, Jose Olivencia o Jesús Almería, supongo que de todos ellos tendrías la oportunidad de aprender algo. También de los titulares en aquel momento Antonio Márquez y Pepe Plaza. ¿Como recuerdas esa época? ¿como influyó esta etapa en tu vida personal?

- Es cierto, cuando yo entré en la escuela todos esos compañeros estaban allí y ya tenían la experiencia de haber toreado varias veces, de hecho Ruiz Manuel ya estaba con picadores y con mucho ambiente en el mundo taurino.

También es justo decir que mi primer maestro fue Jose Antonio Martín, y Pepe Plaza fue la primera persona que me enseñó a coger un capote; luego por otros motivos pasó a ser mi maestro Antonio Márquez.

¿Recuerdos de esa época? pues tengo muchos y muy bonitos. En esa época toreabamos mucho por la zona de Murcia con Torres Jerez, que entonces eramos los que estabamos para afrontar esos compromisos. También quiero destacar que en Francia me ayudó a abrirme puertas Ruiz Manuel, llegando a torear en Beziers dos tardes, Bayona y Dax.

- La etapa de novillero con picadores debe ser muy distinta a la Escuela Taurina. ¿Alguna vez te han pedido dinero por torear?

- ¿Que os voy a contar? torear con picadores es muy dificil, una etapa muy dura, y como no teníamos dinero me fui a Mexico, y debuté un 31 de enero de 1999 en San Pablo Tecalco.



- La consagración como novillero fue en la maestranza sevillana, ese día sería distinto al resto...

- Es un día muy bonito, por ser Sevilla, y por otros muchos motivos...

- Háblanos del bautismo de sangre. Una fortísima cornada sufrida en Teruel entrando a matar...

- Fue un 23 de abril de 2002 en la feria de Teruel. Ese día llegó, y gracias a Dios llegó en una plaza y con un equipo médico de categoría. D. Antonio Crespo es quien me operó y estoy enormemente agradecido por su trabajo. Era el quinto novillo de la tarde, y como tu bien dices fue entrando a matar, me tapó la salida, me prendió y me infirió dos cornadas de 30 y 18 centimetros en el muslo derecho.

Pude reaparecer el 11 de mayo en la feria de Oviedo y corté una oreja al novillo de la reaparición.

- Vamos ya a hablar del X aniversario, ¿Y la alternativa, como se fraguó? ¿de quien fue la idea?

Pues fue una temporada muy buena, estaba toreando en plazas importantes como Fitero, Teruel, Oviedo, Sevilla, Navas de San Juan, El Algarve (Portugal)... Así que nos llamó el empresario, Juan Reverte, y nos ofreció la alternativa en Vera. Nos pareció el momento.

- Del cartel nada podemos decir, fue casi perfecto (con Manuel Caballero y Morante de la Puebla), pero ¿te dolió en aquel momento no tomarla en la capital?

- Fue el cartel soñado. Dos figuras del toreo y una ganadería buena. Era imposible decir que no, y encima es una plaza con solera, la más antigua de Almería...

- Con el primer toro se fue el triunfo con la espada, el segundo fue un cinqueño muy bruto y muy deslucido, ¿como recuerdas ahora, diez años más tarde, ese día?

- Lo recuerdo bien. Fue un día raro para mi, un encuentro de sentimientos, era el día de mis sueños... cuando llegué al patio de caballos vi las caras de mis compañeros, sobre todo la de mi padrino, Manuel Caballero, y pronto me di cuenta de que eso era otra cosa, seriedad, ya no era novillero. Son momentos de mucha tensión pero es muy bonito sentirte protagonista en esos momentos.

- Suponemos que entre las personas que han influido en tu vida como profesional encontramos a tu padre. ¿Te acuerdas de alguien más en este aniversario?

- Efectivamente mi padre ha sido la persona que más ha influido en mi vida y en mi profesión. Luego todas las personas con las que te vas encontrando aportan algo en tu vida, positivo o negativo. De todo se aprende. Por citar a otras personas importantes en mi vida, he tenido la suerte de Enrique Ponce o de Armillita, y ahora, en esta etapa le estoy agradecido a Ruiz Manuel por elegirme para este bonito proyecto.



- Luego de matador, las cosas no rodaron como a todos nos hubiera gustado ¿como fue esa etapa?

- También de la etapa de matador tengo bonitos recuerdos, sobretodo en Colombia y Perú. También por poder torear en mi tierra, en Almería, en Roquetas, en El Ejido, Campohermoso...

- Desde tus comienzos, ¿cual dirías que fue el mejor momento? ¿tu mejor recuerdo? ¿y el peor? ¿tal vez la corrida de Carriquiri?

- Momentos buenos muchos. Poder hacer lo que te apasiona durante 18 años es precioso, y aún ahora lo valoro mucho más que antes. Es cierto que lo de Carriquiri fue un golpe duro, pero luego me desquité en otras corridas. También recuerdo que en Mexico me tocaron dos novillos toreados, pero poder compartir esos momentos con esos maestros, como Armillita, que viví en su rancho 7 meses, y con Ponce una temporada, ha sido una grandiosa experiencia.

- Luego has seguido -sigues- vinculado a tu profesión como coordinador de la Escuela Taurina ¿ilusionante proyecto, no?

- Si, sin duda alguna un proyecto muy ilusionante poder expresar y enseñar a estos chavales lo que has aprendido en todos estos años.

Es muy enriquecedor como torero y como persona. Ojalá tengamos Ruiz Manuel y yo muchos momentos como hasta ahora, en estos casi 2 años.

- Cesar, muchísimas gracias por atendernos. Te pido la vez para la entrevista del XX aniversario.

- (Risas) te guardo la vez, muchas gracias a vosotros.