martes, 16 de abril de 2013

Morarte...


¿Pero cómo? ¿que me dice usted que aún no ha vibrado, no se ha emocionado, no ha llorado, no se le han puesto los pelos como piel de erizo, con el capote de Morante? ¿Ni si quiera con la voz desgarrada de Juan Ramón Romero y su carrusel taurino? ¿aunque suene de fondo el pueblo maestrante enfervorizado, loco de pasión, cayendo a los suburbios de la razón raptado por la pasión? 

¿No se ha hipnotizado con el capote que marca el compás como el reloj de cadena que maneja con destreza el hipnotizador de la Puebla? ¿No ha envidiado el albero que peina el percal como cabello de niña buena? ¿no ha bailado al son del volante flamenco de Morante? Escuche, y déjese llevar, por favor...



AÑADIDO: Por petición popular he montado el sobrecogedor audio de Juan Ramón Romero sobre las imágenes del quite de Morante en la que ya ha quedado para la historia como "la tarde de la media..."