miércoles, 19 de junio de 2013

La festividad de la fiesta

* Esta web sube el nivel de sus crónicas y sus fotos, que en este caso vienen firmadas por el gran aficionado, por todos conocido, Daniel Valverde. Muchisimas gracias por tu colaboración Dani.


Día festivo en la ciudad de Málaga, San Ciriaco y Santa Paula rezaba el santoral, santos mártires patronos de esta urbe desde 1940 y festividad de la Tauromaquia en la plaza de La Malagueta. Una tarde para el recuerdo por demostrar que la afición sigue viva y hacer saber que la llama de la ilusión por este noble arte no se ha apagado. Gran noticia. El IV Certamen Doctor Juan Pedro de Luna organizado por la Escuela Taurina Diputación de Málaga incorporaba en su interesante programa de actos divulgativos una clase magistral impartida por el diestro jerezano Juan José Padilla a los alumnos de distintas escuelas taurinas de la geografía andaluza. Y así ha resultado, magistral. Todo un éxito de organización y asistencia de un público que ha podido disfrutar, entre otros aspectos, de los comentarios de Juan Ramón Romero, director y presentador del “Carrusel Taurino” de Canal Sur Radio, que le han dado a la jornada un marcado carácter didáctico. 

Una sensacional entrada, más de media plaza, en una tarde entoldada y con un invitado “non grato” llamado viento que se ha hecho notar, y de qué manera, molestando a los actuantes en innumerables ocasiones. Una vez roto el paseíllo se le ha hecho entrega a Juan José Padilla y al Doctor Juan Pedro de Luna, jefe del equipo quirúrgico de La Malagueta, de la Biznaga de Plata que otorga la Diputación de Málaga. Además, y como reconocimiento a la fuerza y el ejemplo de superación y entrega, el tendido 1 recibió al “Ciclón de Jerez” con un mosaico blanquinegro que representaba al icono de los “piratas”. Todo un detalle de la afición malagueña. 

Tras estos emotivos momentos, y después del saludo de los novilleros y el propio Padilla correspondiendo al público por su ovación con “formato Almería”, saltaba al ruedo el primer novillo de la tarde con el hierro de “El Torero”. Luis Rivera, novillero con picadores malagueño, tardó en acoplarse a la embestida de un novillo con buen tranco pero escaso de fuerzas. Desarrolló una faena basada en la mano derecha y carente de ligazón y transmisión que no acabó de llegar al tendido y que fue silenciada por el respetable. 

Llegaba el turno del novillero almeriense José Cabrera que se reencontraba con la afición malagueña tras el importante triunfo, ante un novillo de Fuente Rey, en el VII Certamen Internacional de Escuelas Taurinas y del que fue apeado de la final en dudosas circunstancias. A saber. La afición no olvida y Málaga esperaba a Cabrera. Así se hacía notar en el tendido por los comentarios que fluían. Sí, era el novillero de Almería que pisó con fuerza esta plaza el pasado mes de agosto. La disposición y la garra que abandera tarde tras tarde se toparon con un novillo bronco y protestón que acabó rajándose. Un saludo capotero vistoso con largas cambiadas de rodillas y un ramillete de verónicas rematado con una serpentina pusieron de manifiesto la decisión con la que venía el joven. Tras un leve puyazo, ya que la lidia incorporaba un tercio de varas con puya de tentadero (de menor dimensión que las utilizadas en las corridas de toros), el tercio de banderillas hizo las delicias de los asistentes. Ya con la franela el novillo se dedicó a acortar el viaje por el pitón izquierdo y a poner de manifiesto que le incomodaba la presencia del novillero. Así que fue José Cabrera el que tuvo que aportar los ingredientes que faltaban en los terrenos que el novillo pedía. Dos tandas, una con la diestra y otra de naturales, en una losa al hilo de las tablas con remates cargados de torería precedieron a una estocada de perfecta ejecución en la suerte contraria. Faena de voluntad y entrega que le valió una merecida oreja y en la que una vez más demostró una exquisita facilidad de conexión con los tendidos. 

Romero Campos, de la Escuela Taurina de Córdoba, pechó con un novillo con fijeza, motor, nobleza y recorrido. ¿Se puede pedir más?. Anduvo muy entonado durante toda la faena, midiendo con rigor los tiempos y demostrando un oficio en ocasiones impropio de estas edades. Labor templada cimentada en la mano izquierda rubricada con una gran estocada. Oreja al esportón y satisfacción plena tras una actuación de peso en una plaza tan importante.

Actuaba en cuarto lugar el novillero jerezano Eloy Hilario, que también supo mostrar sus credenciales para llegar lejos. Sin poder recibir de capote por la poca fijeza del animal que salía suelto, su actuación fue “in crescendo” tras un importante tercio de banderillas para acabar toreando con largura por el pitón izquierdo. La espada se atravesó en el camino del triunfo y tras escuchar dos avisos su labor fue silenciada. Importante faena la de Eloy Hilario.

Y para cumplir lo de que “no hay quinto malo” el que saltó al ruedo en este orden tampoco lo fue. Un novillo noble y bravo que empujó en varas y al que supo entender muy bien el malagueño José Antonio Lavado. Varias tandas de buen trazo por el pitón izquierdo acompañadas de la codicia del novillo y rematadas con molinetes rodilla en tierra que levantaron al público ponían en bandeja un trofeo que no llegó por el reiterado fallo con la espada. Hubo una petición mayoritaria que no entendió así el señor Presidente y dejó sin premio la actuación del novillero de la casa. Era un día de fiesta…y un día es un día señor Presidente.

Ya por último fue Juan José Padilla el que lidió y dio muerte a un novillo de feas hechuras que vino a menos en la faena de muleta. Apuntaba cierta clase en los primeros compases pero se diluyó para sólo propiciar una faena de cercanías, detalles y adornos del torero jerezano destacando un extraordinario tercio de banderillas lleno de pureza y ortodoxia. El público entregado a Padilla pidió con fuerza las dos orejas que el usía concedió. Trofeos que le valieron para salir por la puerta grande a hombros de los alumnos de la escuela taurina a pesar de sus intentos estériles por evitarlo y tras invitar al resto de los novilleros a que le acompañaran a dar la vuelta al ruedo. Gran detalle de un hombre que ha demostrado ser un ejemplo a seguir. La Fuerza de Padilla hoy fue la fuerza de la Tauromaquia en el albero malagueño. Este es el camino y por aquí debemos de andar. Que así sea.

FICHA DEL FESTEJO
Clase Magistral - IV Certamen Doctor Juan Pedro de Luna
Media plaza. Viento racheado que molesta.
Novillos de la ganadería de “El Torero”. Justos de presentación y de juego desigual. Destacan 3º, 4º y 5º por su nobleza, clase y bravura.
Luis Rivera (novillero con picadores). Vestido de corto. Tres pinchazos y estocada tendida. Aviso. Silencio.
José Cabrera (Escuela Taurina de Almería). Grana y oro. Estocada. Oreja con petición de la segunda.
Romero Campos (Escuela Taurina de Córdoba). Añil y oro. Estocada. Oreja.
Eloy Hilario (Escuela Taurina de Jerez). Plomo y plata. Cuatro pinchazos y estocada desprendida tras dos avisos. Silencio.
José Antonio Lavado (Escuela Taurina Diputación de Málaga). Purísima y oro. Tres pinchazos, estocada contraria y estocada. Aviso. Vuelta al ruedo tras fuerte petición.
Juan José Padilla (matador de toros). Vestido de corto. Metisaca y estocada. 2 Orejas. Sale a hombros por la Puerta Grande.




Sensacional ambiente en los tendidos de la malagueta

Jose Cabrera subido al estribo durante el tercio de banderillas

Derechazo de Cabrera

El publico premió la actuación del almeriense con una oreja

Juan José Padilla fue dirigiendo y explicando cada lance del festejo

Y a su novillo le cortó dos orejas y salió a hombros