miércoles, 27 de noviembre de 2013

125. Y antes... ¿qué?


Vemos ya el fin de este "año del aniversario", en el que la afición (solo la afición) ha celebrado el 125 aniversario de la plaza de toros de la avenida de Vilches. Ahora bien, podríamos preguntarnos ¿y hace 126 años que hacíamos?

Con caracter previo a la actual plaza de toros, la Plaza de Toros de Almería tuvo varios emplazamientos. A mediados del siglo XVII en la Plaza Vieja o de la Constitución, se celebraban corridas de toros, hasta el año 1840, año en el que está constatado el último espectáculo taurino.

La primera Plaza de Toros construida para celebrar corridas, se encontraba situada entre la calle Granada y la calle Murcia, en el margen derecho de la Rambla, ocupando la zona designada como "malecón de los jardinillos". Queda como testigo que recuerda a la Plaza la Calle Gordito (dedicada a Antonio Carmona, apodado “El Gordito”) y queda también restos de la antigua Plaza en el Patio Gordito (hoy día un patio de vecinos de propiedad particular).

Esta Plaza que fue bautizada por la afición almeriense como el “Coso de Belén” (por encontrarse en la Rambla Belen), comenzó a construirse en el año 1847, pero esta plaza jamás tuvo suficiente entidad para satisfacer las necesidades de los almerienses. Además de su escaso aforo de 2600 espectadores, carecía de cubierta que protegiera al público de los duros días de sol de la feria de agosto, lo que llevaba al uso de molestos y peligrosos andamiajes desmontables. En agosto de 1848, el Gobernador Civil dio permiso para mejorar sus instalaciones que se habían quedado pequeñas. La plaza era un anfiteatro circular murado con un aforo máximo de 4.000 localidades con el añadido de instalaciones complementarias en graderío y palcos.

A pesar de esta remodelación a finales del siglo XIX, la Plaza se volvió a quedar pequeña y además incómoda. Para dar solución a este problema, se organizó una sociedad dirigida por Felipe Gómez Vilches, como presidente, que se encargó de la edificación de la actual plaza de toros.

Investigando (no yo, si no la comba del indalo, que es quien nos ha hecho el trabajo sucio) encontramos un plano municipal, fechado en el año 1900, propiedad del arquitecto Gabriel Pradal Ruiz, donde podemos contemplar las dos plazas de toros de Almería, coexistiendo.


Pueden ustedes hacer la prueba y abrir el famoso Google Earth. Si se dirigen al espacio entre las centricas calles Granada y Murcia, verán que, efectivamente, entre las calles circo y Gordito, aún se mantienen edificaciones con la forma circular, delimitación clara con la olvidada plaza de toros del "coso de Belen".