sábado, 9 de noviembre de 2013

Patrimonio Cultural




Estamos de enhorabuena, por fin se reconoce lo evidente, que el toreo (la tauromáquia lo van a llamar "oficialmente") es Patrimonio Cultural Español. Parece hasta grotesco que haya tenido que reconocerse algo tan evidente como que la tauromáquia está tan enraizada en la cultura española que, como dijo Jose Ortega y Gasset "la historia del toreo está ligada a la de España, tanto que sin conocer la primera, resultará imposible comprender la segunda". 

Con motivo de esta celebración, la Asociación Internacional de Tauromáquia, he hecho llegar la siguiente nota:


LA TAUROMAQUIA PROTEGIDA EN ESPAÑA COMO PATRIMONIO CULTURAL
EL 6 DE NOVIEMBRE DE 2013 PASARÁ A LA HISTORIA DE LA CULTURA ESPAÑOLA 

Madrid, 7 de Noviembre de 2013 

Con motivo de la aprobación por el Parlamento de la Ley que declara a la Tauromaquia Patrimonio Cultural del pueblo español, la Asociación Internacional de Tauromaquia (AIT), apuesta por la libertad y el derecho de los ciudadanos de este y del resto de países que recrean la Tauromaquia, para acudir a las plazas de toros o de celebrar la Fiesta por sus calles. 

Así mismo, reconoce la valiosa labor de las miles de personas que con sus firmas apoyaron la ILP, así como la de los numerosos aficionados, peñas taurinas, alcaldes, concejales y autoridades, que han participado activamente logrando cientos de declaraciones a lo largo del territorio español, a través de sus ayuntamientos y diputaciones, que consideraron la Fiesta patrimonio cultural inmaterial de las distintas localidades. Una lucha ciudadana en la que el pueblo español ha demostrado ser digno heredero de aquellos antepasados que desde la antigüedad poblaron la península, al defender su legado cultural con vehemencia, valor e inteligencia. 

Un agradecimiento especial en este día tan importante a todos y cada uno de los aficionados, concejales y alcaldes que confiaron en el Proyecto de la AIT y con una extraordinaria dosis de rigor y corazón consiguieron abrir un camino totalmente legitimado hacia el reconocimiento en su día de la Tauromaquia como un Arte Universal. 

También especial es el agradecimiento al Partido Popular, que asumió el reto y allanó el camino para que este reconocimiento pudiera conseguirse, lamentando no poder decir lo mismo del PSOE, que se colocó de perfil y dio la espalda a sus cientos de miles de aficionados socialistas que entienden que la Tauromaquia no tiene color político. 

Lo ocurrido a lo largo y ancho del territorio español, con cientos de declaraciones que protegían la Fiesta de los Toros en pueblos y ciudades, ha sido un movimiento ciudadano ejemplar e histórico, pues es la vez primera que ocurre algo de esa magnitud para la defensa del patrimonio cultural de nuestro pueblo. 

Es de esperar que las autoridades que a partir de ahora tendrán el deber y la obligación de dar continuidad a los procesos previstos en la Ley aprobada, cumplan en los términos y plazos previstos la adecuación de la legislación nacional al contenido de la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, a fin de que en su momento, España pueda presentar una candidatura conjunta para que la Tauromaquia sea incorporada en la Lista Representativa del PCI que lleva la UNESCO. Pero mientras eso llega, desde el día seis de Noviembre, el blindaje que impedirá nuevos expolios hacia la Tauromaquia en España ya está garantizado. 

También, todos los aficionados del mundo debemos recordar, que ésta es una etapa del Proyecto Tauromaquia-UNESCO, y que todos tenemos que continuar la lucha para que los países taurinos de Iberoamérica, México, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, así como nuestro vecino Portugal, den pasos similares, ofreciendo apoyo a los aficionados, estamentos profesionales, peñas y autoridades de esos países a fin de lograr sus objetivos. 

En esta fecha inolvidable, en la que la felicidad, la armonía y la paz vuelven a la afición taurina española, queremos expresar igualmente que no podemos bajar la guardia, debiendo mantenernos alertas y dispuestos a continuar vigilantes en defensa de algo que pertenece a nuestros pueblos como parte integrante de su identidad. 

En definitiva, un triunfo de la libertad.