lunes, 30 de diciembre de 2013

Un "Misterioso" regalo para acabar el año


Como todos los que amamos este noble y bello arte, yo lo defiendo a mi manera, como creo que debo defenderlo para que mis nietos, y los nietos de mis nietos puedan vibrar, como yo, como mi abuelo y como el abuelo de mi abuelo, en un tendido de sol de una plaza de toros.

Ocurre que no todos pensamos igual, y en ocasiones discrepamos en las formas, jamás en el fondo. Mi forma de defender el toro es bien conocida por todos. El torero es un héroe. Héroe solo comparable con la mitología griega, capaz de enfrentarse, con un trozo de tela a una indómita bestia mil veces mas fuerte y mas poderosa que él. 

Pero, no nos olvidemos, el héroe lo es porque hace algo que los demás mortales no somos capaces de hacer. Hay, pienso, una corriente "buenista" que rechaza este heroismo (dentro del propio toreo) y lo subordina a una concepción artística mál entendida. Digo mal entendida porque el arte es poderle a esa bestia indómita de la que os hablaba, no poner amaneradas posturas, la más de las veces vacias de contenido, en un intento por buscar el sindrome de Stendhal al precio que sea.

Mi defensa pasa por buscar el arte por el heroismo, por poderle, con graciosas maneras a una bestia que pone precio a nuestra cabeza, y no por mezclar la danza y el toreo. El heroismo por la vía de la emoción, porque, por millonésima vez repito, una fiesta que se basa en la emoción, sin emoción, carece de contenido

Así, en busca del heroismo torero (muy al contrario de vituperar a los toreros, de lo que me tachan los que no quieren conocerme, elevo a los matadores a la máxima dignidad que puedo conocer, pero por méritos ganados ante el toro), tal como hice el año pasado con Joyerito, de Pablo Romero, este año os traigo otro derroche de raza y casta. No se si es el toro más bravo que he visto en 2013 (sería injusto olvidarse de Datilero de Miura, o de Verbenero de Victoriano del Rio) pero si uno de los que más. 

Luis Bolivar estuvo como pudo el hombre, para que nos vamos a engañar, con el bravo y encastado "Misterioso" de Jose Escolar.

Con esta faena, recuerdo destacado de 2013, saludo a 2014, rogándole encontrarme muchos toros como este en el venidero año.