viernes, 24 de enero de 2014

El toro que recorrió Madrid

 

Se cumplen 86 años de uno de los sucesos más pintorescos de cuantos recuerda el toreo. 

Era la mañana del 23 de febrero de 1928, cuando un toro criado por D. Luis Bermúdez, ganadero de toros de media casta, que iba conducido al matadero de Legazpi, se dió a la fuga, acompañado por una vaca que tenía la misma sentencia mortal, y que fue pronto reducida.

No pasó así con el toro, que recorrió, sembrando el caos a su paso la Cuesta de San Vicente, Leganitos, Plaza de España, Corredera de San Pablo y Gran Vía, donde acabó la aventura del animal, dejando tras de si tres heridos por asta de toro. Y acabo de forma heróica e inesperada, ya que por allí paseaba, como cada mañana, un matador de toros, Diego Mazquiarán "Fortuna", que con su gabardina lo redujo, dándole las verónicas necesarias para parar los pies del morlaco. Del casino le trajeron un sable militar, pero viendo la endeblez de su estructura, Fortuna pidió que le trajeran un estoque de su cercana casa en la calle Valverde. Así lo hicieron y de certero espadazo acabó con el miedo en el centro de Madrid.

La hazaña le sirvió para ponerse en boca de todos y acabar esa temporada con 18 corridas de toros.

 
Fortuna entra a matar con la gabardina liada a modo de muleta



El gentío corre despavorado al ver el toro por el centro de la capital



El diestro "Fortuna", con unos aficionados y el animal yacente en la gran vía madrileña