domingo, 27 de abril de 2014

Los almerienses se llevan el gato al agua en El Ejido


Por San Marcos ha celebrado la localidad almeriense de El Eijdo su tradicional festival, organizado por la empresa Andaluza del Toro S.L, en esta edición con una novillada de Castilblanco para el afamado rejoneador Leonardo Hernández, y los matadores Jesulin de Ubrique, Victor Puerto, Torres Jerez y el novillero Jose Cabrera.

Desafortunado estuvo el rejoneador, en un destacado ejercicio de vendedor de humo, con intolerables gritos, gestos, saltos... no se reunió con el novillo prácticamente en ninguna ocasión, mató mal, y dirigió todos sus esfuerzos a conectar con los tendidos por el camino más corto. Estuvo Leonardo muy de pueblo, y le valió para cortar un total de dos orejas y ser silenciado en su segunda actuación.


No enmendó la plana el torero de Ubrique, que lidió el eral más complicado de la tarde. Le costaba pasar, y si lo hacía era para pegar un seco gañafón al estaquillador. No estuvo en ningún momento a gusto su matador y así quedó patente. Otro silencio para Jesulin.


Mejor fue el novillo de Victor Puerto. Tampoco hablamos de un novillo para las vacas, pero pasaba y dejaba estar delante. Faena bien estructurada, con la facilidad que se le supone a un matador de toros con un eral, limpia por ambos pitones y rematada con gusto en los medios. Con gusto, y con un soberbio espadazo. 2 orejas y rabo.


Subió el diapasón de la tarde cuanto llegó el turno de los toreros locales. Torres Jerez estuvo francamente bien con su novillo, más alto y más ancho de sienes y playero. Noble, no sobrado de clase, pero la suficiente para que el diestro apoderado por la empresa lo cuajara por ambos pitones. Comenzó la faena toreando en redondo de rodillas; y ya en pie, con series de estimable calidad, logró mantener el nivel alcanzado en los primeros compases. Todo esto se tradujo en un rabo.

Ojo a este matador que puede dar mucho que hablar en la temporada recien comenzada a poco que la suerte viaje en el esportón.


Cerraba el cartel el novillero Jose Cabrera. Pocos paseillos le faltan a este torero sin la escolta de los caballos con peto. Empieza la temporada en la tónica en la que acabó la anterior. De hinojos en la puerta de chiqueros, alegre tercio de banderillas, variados los remates en la muleta... un terremoto en el ruedo que continua con la innata facilidad para conectar con un publico que lo espera cada vez más. Otro Rabo.