lunes, 2 de marzo de 2015

Libre opinión: la resaca de Almería


Nos encanta que nos manden al correo cartas de aficionados. En esta ocasión un almeriense que firma como "Abonado de Almería" nos da su opinión sobre la encerrona de Torres Jerez:


 

Corrida interesante y con muchos matices la celebrada el pasado 28 de febrero.

En primer lugar dejar constancia de la respuesta del publico y la afición de Almería por la buena entrada que presentó el coso, en un festejo fuera de feria y con un matador local, con el trabajo que cuesta que vaya la gente a los toros fuera de feria, todo un éxito de publico que demostró que se tiene ganas de toros y de apoyar a un matador local, y además como no ese toro de Adolfo y de La quinta que también pienso que colaboraron para atraer al aficionado que gusta del toro.

En cuanto al ganado, su presentación, corrida bien presentada en líneas generales, seria, muy digna para Almería como debe de ser y sin exageraciones, esto no es Logroño ni se pretende, solo se pide seriedad e integridad de los astados. Destacar por su presentación el toro de La Quinta, un taco, precioso, bien hecho, con dos puñales por pitones, que recibió algunas palmas al saltar al ruedo y en su arrastre prueba de que aquí en Almería hay afición por el toro.  

Respecto al juego que dieron los seis toros, no cabe duda que fueron dos, los dos cárdenos cada uno con unas características muy definidas, los que despertaron mayor interés, ya que del resto, los de sangre Domecq, se puede decir aunque no me gusta este termino, manejables, donde la falta de fuerza y raza del primero y la nobleza y falta de fuerza del resto fue el denominador común.
El toro de La quinta fue un toro exigente, complicado, complicaciones fruto de la casta, ya que el toro bravo no debe ser un carretón y así lo demostró tanto en el caballo, como en los trastos, que necesitaba firmeza y pelearse con él, no se comía a nadie pero había que ponerse muy firme y tirar de él, como se suele decir, tirar la moneda y en este caso el matador o no lo vio claro o no quiso cruzar esa línea que personalmente pienso que debería haberla cruzado, no había nada que perder y todos los toros no son de carril, hay que jugársela.
El toro de Adolfo, un toro de nota alta, de pañuelo azul bien merecido, fue un toro donde si se pudo ver a Torres Jerez en todo su esplendor, un toro fijo, que humillaba, con recorrido, que seguía los trastos con transmisión, con casta y que transmitía a los tendidos emoción y que Paco lo entendió a la perfección y se acoplo a estas encastadas embestidas y como colofón lo mato dejando una estocada en todo lo alto que provoco que el toro cayera patas arriba.  Al ver semejante animal en el ruedo y como andaba Torres Jerez con él, creo que debería haberlo exprimido un poco más, reventarlo, un toro como ese no se le va a presentar en la vida.

El nivel artístico fue de menos a más, se empezó muy por debajo de lo que Torres Jerez nos tiene acostumbrados hasta que llego el cárdeno de Adolfo y el torero se confió, se vino arriba y empezó a venirse arriba la tarde. A lo largo de la tarde se pudo ver variedad con el capote y faenas de muleta bastantes dignas y voluntariosas en función del tipo de animal que tuvo delante, nada que ver con el cárdeno de la V.

Después de todo lo ocurrido esa tarde creo que se debería de hacer justicia con los triunfadores. Por un lado, el matador, Torres Jerez le ha cortado dos orejas a un Adolfo en una plaza de segunda categoría, suficiente aval para que por lo menos en su tierra, en la provincia se le abrieran las puertas de las distintas ferias que se dan y como no en la capital, la empresa Chopera debería de tener en cuenta este triunfo y ponerlo en la feria de Almería, creo que esas dos orejas lo valen. Y por otro lado no olvidar tampoco al hierro de Don Adolfo Martín Andrés que no estaría de mas que la empresa Chopera tuviera el detalle de traer una corrida para la feria, este toro levanto mucha expectación entre la afición y no defraudo; y si no puede ser el hierro de la V tampoco estaría mal una corrida de La Quinta, visto el interesante juego y presentación del toro, o sea, que la empresa piense en recuperar aquella corrida de corte torista que abría la feria.

Abonado de Almería