domingo, 26 de abril de 2015

Del poso de Torres al debut de Cabrera y al descalabro de la presidencia


Crónica de JESÚS TORRES

La tauromaquia, como arte noble que es, no puede ser un sucedáneo por celebrarse un espectáculo en plaza portátil, con esto me refiero al papel fundamental que tiene un presidente en un plaza de toros ya que es el responsable de los actos celebrados in situ. Referido al indulto de esta tarde el presidente tuvo que tener mano dura y el reglamento bien aprendido para no conceder el indulto. Al césar lo que es del césar y a la tauromaquia lo que es del toro.

La tarde comienza con unas gotas para calmar la brisa en las fiestas de San Marcos. Comienza el paseillo el rejoneador Manuel Manzanares, y los toreros locales Torres Jerez de manzana y oro y de grana y oro José Cabrera, que debutaba con los del castoreño. El primer toro sale abanto y con poquita dosis de fuerza, lo recibe con tres verónicas acompasadas, una chicuelina sirve de remate y media verónica y revolera. Excesivo castigo en varas recibe el burel. Torres Jerez quita por verónicas de buen trazo. Este primer toro lo lidia Antonio Osuna estando aseado y llevando al toro largo, los Antonios, Sánchez y Olivencia llevan a cabo buenos pares de banderillas. Paco comienza la faena estático desde el principio llevándolo y somentiendo al animal. Primeras tandas por la derecha de mano baja, trazo largo y enseñándole el camino al toro que embiste con transmisión y rematando con los de pecho llevándose la franela al hombro contrario. Dos tandas con la zurda de gran intensidad, toreando con largura. Paco sigue toreando y llega el momento de la tarde, la señora ganadera Clotilde Calvo pide el indulto del toro desde la barrera y la gente se pone de parte de ella. Momentos confusos donde el presidente no sabe tomar el mando sacando finalmente el pañuelo naranja y concediendo un indulto que en plaza portátil no puede darse. Muy mal por el presidente. Dos orejas y rabo simbólicos y vuelta al ruedo de la ganadera que no debió pedir el indulto.

El segundo de Torres Jerez enmorrillado y con exceso de peso, toro serio para una portátil. Nuestro paisano lo para a la verónica rematando con media a pies juntos. Lo lleva galleando al caballo recibiendo un excesivo puyazo en el cual el subalterno tarda en sacarlo del caballo. Tercio de banderillas fácil a cargo de la cuadrilla, destacando el primer par de Antonio Sánchez. Empieza la faena por el pitón derecho templado, con mando y buen son. Paco mima las embestidas del astado, mucho mejor cuando le baja la mano ya que el toro tiene un tranco más. Coge la mano izquierda y el toro acusa que el matador ha impuesto su tauromaquia dejándole la muleta muerta en el hocico y vaciando el muletazo detrás de la cadera, gran serie esta. Vuelve a coger la derecha pero el toro comienza a pararse y Paco está por encima de su colaborador, vuelve a la izquierda donde deja otra gran serie de naturales. Antes de perfilarse para la suerte suprema se dobla con él y termina con un abaniqueo garboso. Media espada agarrada en lo alto y tres descabellos. Palmas. Otra gran tarde de Torres Jerez que merece contratos en plazas de primer nivel.



Nuestro paisano José Cabrera se va a portagayola recibiendo una voltereta causándole una brecha en la ceja entrando a la enfermería y tras ser atendido sale de nuevo a la plaza entre aplausos. Recibiendo al utrero a la verónica. Se nota la falta de experiencia al colocar al novillo al caballo. Llegan las banderillas, tres pares alegres y vistosos y conectando con la grada. Comienza la faena en el centro del anillo de rodillas ligando las embestidas y reamtando con el de pecho (que facilidad para que haya una comunión entre torero y público), le siguen unas tandas por la derecha rematadas con sendos pases de pecho. Coge la zurda para confiarse por ese pitón, en la segunda tanda llegan los mejores momentos de la faena, muletazos limpios y largos rematados con una trincherilla. El último tramo de la faena el paisano está muy en novillero series de redondos y rodilla en tierra para levantar a la gente. Pinchazo y estocada hasta la bola tirandose encima del burel. Dos orejas.

Una estampa el sardo que cerraba plaza. Cabrera lo para meciendo el capote con suavidad, se le nota que ha roto los nervios del debut, mas asentado y con mas aplomo. Buena pelea en varas del utrero arrancandose de lejos al caballo cuando este se despedía de la plaza. Vuelve a brindar al público los reiletes pero el novillo se viene arriba y Cabrera tiene que poner todo de su parte, pide un cuarto par que cierra al violín. Hay que destacar la labor del banderillero Mario Campilllo, que ha enseñado el camino por donde debe ir el animal. Brinda al público empezando la faena doblándose por bajo, novillo exigente que en el transcurso de la faena se vino a menos y Cabrera supo aguantar hasta que este aguantó, se le nota falta de oficio ante un animal que tenía unas distancias, unas alturas, donde el visoño novillero le costó encontrar la colocación para no verse sorprendido, culminando la faena con molinetes de rodillas de cara a la galería. Espadazo en todo lo alto, un descabello, dos orejas.

NOTA; José Cabrera fue atendido al acabar el festejo de un politraumatismo en el rostro, recibiendo 16 puntos en la ceja izquierda.