viernes, 26 de junio de 2015

La puerta grande le cuesta 3.000 euros a «El Fandi»

En grande (al pinchar en las imágenes) debe verse mejor, pero el caso es que le ha costado caro a David Fandila Marín su salida a hombros de la feria de Almería hace un par de temporadas. Tres mil euros de caro exactamente.

Se trataba de un mano a mano con Juan José Padilla. Siendo mano a mano el Rto Taurino de Andalucía establece que para salir en hombros son necesarios tres trofeos, y así fue advertido por la autoridad antes del comienzo del festejo a los espadas. Al concluir el mismo, con dos apéndices cortados, y ante ostensibles muestras de denegación del palco, el granadino tomo la puerta grande en dirección a la avenida del Vilches.

La autoridad, siendo el presidente Benjamín Hernández, levantó la correspondiente acta, que sirvió para instar el correspondiente procedimiento administrativo, que tenemos a continuación. Como en toda resolución, los hechos exponen lo ocurrido, los fundamentos de derecho señalan la legislación conculcada y/o aplicada en la resolución, y la resolución o fallo que establece la sanción (3.000 €)










En dicha resolución se da un plazo de un mes para recurrir en vía Administrativa, mediante recurso de alzada ante el superior jerarquico de quien dicta la resolución. Los antecedentes de hecho del recurso ratifican lo que se expone en la primera resolución, incluyendo los hechos que se deducen del proceso principal. 

En el recurso «El Fandi» argumenta que desde la autoridad no se le advirtió que eran pertinentes tres apéndices para salir en hombros, siendo además un caso de inseguridad jurídica la enorme variedad de Reglamentos Taurinos que se mantienen vigentes en nuestro país (que sin que venga al caso, ya añado que es necesario unificarlos en uno solo). En todo caso, continúa el abogado del diestro, "le hubiera sido imposible evitar la infracción pues no era dueño de sus movimientos una vez izado en hombros".

El argumento de mayor valor jurídico es que aduce en el punto tercero guión tres, en el que señala que "no hay desobediencia a una orden pues el presidente no ordena la puerta grande, así las ordenes del palco son dirigidas al personal de la plaza y no al matador sancionado, por lo que debe prevalecer su presución de inocencia". Interesante aportación jurídica la que lleva a cabo la defensa, pero que no ha sido estimada por la administración pues en el punto octavo dice que "al presidente le corresonde  la concesión de trofesos y la adopción de cuantas medidas sean necesarias para el debido y pacifico desarrollo del espectáculo (...) le corresponde la facultad de dirección y corresponde a los actuantes la obligación de dar cumplimiento a lo que el presidente ordene".

Por todo ello se desestima el recurso y queda firme en vía administrativa la sanción de 3.000 €. Esta sanción puede ser recurrida en vía contencioso administrativa, pero al haberse agotado el plazo la misma se hace ejecutiva. Vamos, lo que decíamos, que le ha salido cara la puerta grande.