martes, 7 de julio de 2015

Francisco Cano deja sus manos para siempre en Roquetas


 

Con su eterna gorrilla blanca, y apoyando sus 103 años en el brazo de la Teniente de Alcalde Eloisa Cabrera, ha llegado con su amplia sonrisa, que rezuma humanidad, el fotografo Francisco Cano a Roquetas de Mar. 

El acto homenaje que le brindaba el Ayuntamiento de Roquetas consistía en la imposición de sus manos en un molde, que quedará inmortalizado en la puerta grande de la plaza de toros. Con su sonrisa burlona cumplió el protocolo y se sentó a recibir los reconocimientos que le llegaban por parte del Consistorio y de la Asociación de la Prensa.

Tras tomar el micrófono para decir unas palabras de agradecimiento los asistentes se dirigieron al interior del coso donde un ágape les esperaba. Un entrañable, casi familiar, acto, con el que se hacía justicia al testigo por excelencia del siglo XX.