miércoles, 2 de septiembre de 2015

Opinión: Tocando fondo




Pasados unos días tras el cierre de la Feria de la Virgen del Mar 2015, uno se queda con la sensación de que nuestra plaza no deja de devaluarse año tras año, y no solo por la falta de asistencia, que es evidente. 

En primer lugar, unos carteles que, salvo el aliciente para el aficionado (de los pocos que quedan ya) del mano a mano, no llaman la atención ya ni del público en general. Sea por el desgaste de las figuras actuales, por la crisis o por lo que sea, la plaza sigue pierdendo espectadores. No soy yo quien organiza los espectáculos ni el que pierde en este caso su dinero, pero toreros como Manuel Escribano o López Simón junto a dos figuras cada tarde abaratarían el cartel y abrirían el abanico de toreros que podrían encajar en la Feria. Por cierto, lo de la corrida de rejones ya no se tiene por su propio peso. 

En cuanto al resultado de los festejos, mas de lo mismo. Toros prácticamente sin picar y flojos la mayoría de ellos, abundante nobleza y carencia de bravura. Todo sangre Domecq para la lidia a pie y el característico Murube para rejones. Núñez, Santa Coloma, Albaserrada… encastes que triunfan en mayor o menor medida durante la temporada y que estos últimos años apenas se lidian aquí. La única corrida que se salva (tanto en presentación como en juego) fue la de Benjumea. Lo demás, un par de toros sueltos (Zalduendo) y poco más. Ah! Y lo de traer 3 garcigrandes y 3 cuvillos...Esto no es Madrid como para no completar con un hierro una corrida pareja para 2ª categoría. 

Con esta materia prima, destaco a Torres Jerez, que superó a Ruiz Manuel en el citado mano a mano toreando bastante bien (cierto es que se llevó el lote), Miguel Ángel Perera, Enrique Ponce y un Alejandro Talavante que soñó el toreo tanto con la derecha como al natural, con una tanda de rodillas para el recuerdo.

Por último, desde mi humilde opinión, el equipo gubernativo no es digno de una plaza de segunda como es la nuestra. La presentación de la mayoría de astados, la no devolución de algunos toros faltos de fuerzas tras el picotazo en varas, orejas que no reflejan lo ocurrido en la plaza... Hasta la vuelta al ruedo al Garcigrande: ¿Cómo se le puede dar la vuelta a un toro manso que ni siquiera fue sometido por bajo? Es mas, ¿Quién pidió esa vuelta?. Todo ello me hace pensar que, bajo mi humilde opinión, no deberían ostentar dicho cargo de cara al año que viene. 

En fin… demasiadas lagunas para la que fue la mejor de las plazas de segunda categoría. Espero que esto sea el principio de la recuperación del Coso de la Avenida de Vilches, por el bien tanto de la empresa como de la propia plaza y, por encima de todo, de los buenos aficionados. 


Alejandro Pérez Guillén 

Nota de LA CARIOCA: Me alegro de que los aficionados den su opinión. Sigamos así.