lunes, 21 de septiembre de 2015

Sergio Roldán corta 3 orejas en Laujar (Vídeos de las faenas)


Durante muchos años, en Almería fue famosa la feria de novilladas de Laujar. Novilladas serias, fuertes, por las que han pasado todos los aspirantes almerienses a matadores de toros. En la tarde de ayer Laujar recuperaba esta novillada, con un encierro de Enrique Ponce y Voltalegre para el rejoneador Paulo Jorge Santos, que cortó 4 orejas, y para la lidia a pie por parte de los novilleros Sergio Roldán y Carlos Corradini.

Sergio Roldán continuó su línea ascendente de madurez. Podría decir que estuvó firme y desengañó un primer novillo que no estuvo nunca entregado en la muleta, y necesitaba un toque fijador, al que respondía a regañadientes. También podría decir que su segundo, un eral con una imponente arboladura fue un novillo que embestía descompuesto, a veces pasaba y otras se quedaba a medio viaje, y que Roldán estuvo firme y por encima de él. Podría decir todo eso, pero lo mejor es que lo vean ustedes en LA CARIOCA.

PRIMER NOVILLO



SEGUNDO NOVILLO



Roldán también hizo dos quites a los dos novillos de Carlos Corradini



Destacaron en banderillas Antonio Márquez y José Luis Plaza




Por su parte, Carlos Corradini sorteo al mejor animal del encierro, su primer novillo, al que entendió y templó con la gracia que solo los toreros sevillanos saben imprimir a sus trastos. Destacaron dos series de naturales largos y encajados, hundido el diestro en los riñones y mandando la embestida del toro con la muñeca. 

El segundo de su lote no tuvo la clase del primero y el torero tuvo que emplear su oficio en enseñarle el camino de la embestida. Las primeras series en línea recta abrieron la senda del muletazo para que el sevillano fuera poco a poco ganando la partida, y acabara toreando a gusto al segundo eral de Gerardo Ortega que sorteó. Después de someter al animal acabó desmayandose el novillero que caló hondo en los tendidos antes de malograr la faena con la espada.

Al final Roldán paseó 3 orejas y Corradini paseó las dos de su primero y escucho una fuerte ovación al fallar con los aceros en su segundo.