martes, 17 de mayo de 2016

El novillero Sergio Roldán en su año clave




No cabe duda de que se enfrenta en esta temporada el novillero almeriense Sergio Roldán a la más determinante de cuantas lleva vistiendo el chispeante. De un lado debe confirmar las buenas sensaciones que dejó al final de la pasada campaña en la afición, y de otro, posicionarse de cara a un debut con picadores que no se ve lejano.

La primera parada importante fue en el coso de la Merced de la capital onubense a beneficio del banco de alimentos, en el que se midió a erales de José Luis Pereda - la Dehesilla.

En Huelva Roldán mostró una imagen de serio aspirante al escalafón de novilleros con picadores. Su quietud provocó una fuerte voltereta comenzando por estatuarios la faena de muleta de la que salió conmocionado y que condicionó buena parte de la misma. Cuando logró dominar la embestida del animal dejó tres buenas series y una gran estocada que le valieron para cortar una oreja. Este día debutó también como banderillero su antiguo compañero de la Escuela Taurina José Magaña.

Más tarde en Talarrubias, provincia de Badajoz, volvía a hacer el paseíllo para lidiar novillos de Marqués de Villalba. En extremadura volvió a dejar constancia del momento que atraviesa cortando dos orejas a su oponente.

El pasado fin de semana Roldán viajaba junto a su profesor, el diestro Ruiz Manuel, hacía México, donde haría el paseíllo el día 5 en la feria de San Marcos de Aguascalientes para representar a la Asociación Andaluza de Escuelas Taurinas en el X Encuentro Mundial de Escuelas Taurinas. En el coso hidrocálido se lidió un encierro de Cerro Viejo, correspondiendo en suerte al almeriense el novillo herrado con el número 85, de nombre Andaluz. El novillo tuvo una embestida muy ‘mexicana’ algo falta de emoción, y la faena, que comenzó apuntando alto, fue diluyéndose a medida que el de Cerro Viejo iba bajando la persiana.
El mal manejo de los aceros fue el determinante para que la faena se quedara en una ovación.


De otro lado, Juan Diego, participó en Lucena (Córdoba) en el XX Ciclo de Becerradas de la Asociación Andaluza ‘Pedro Romero’.

En Lucena Juan Diego lidió un añojo de Castillo de Azuel con el que instrumentó un trasteo de menos a más, con la lógica falta de oficio solventada con las ganas del novillero que empieza. Al final arrimón que le valió dos orejas del novillo. Continúa la Escuela Taurina con su temporada.