jueves, 16 de junio de 2016

Opinión: Sobre la feria de Almería (por José Picón)



* La opinión de los aficionados es de ellos y la Carioca no se hace responsable ni tiene por qué estar de acuerdo.

Después de que ayer un lector habitual de LA CARIOCA nos dejara una reflexión sobre la futura feria de Almería, ahora recibimos una replica, un quite, que también hacemos público. En esta ocasión el autor firma con su nombre, se trata de nuestro amigo José Picón. (El anterior, aunque publicado con pseudonimo, cumple con las normas que en su día estableció esta web y LA CARIOCA si conoce la identidad real de todo el que escribe en esta página).

Su quite dice así:

"Después de leer la opinión/reflexión de un abonado, me gustaría puntualizar algunos detalles sobre los puntos tratados.
1.- La ausencia de José Tomas casi con toda seguridad en nuestra feria y su presencia en dos plazas de la empresa Chopera, obliga al empresario a dar una explicación contundente de este hecho al aficionado  y más aun teniendo el diestro de Galapagar un festejo cerrado con toda seguridad en fechas muy cercanas a nuestra feria.
Otra ausencia destacada según los rumores seria Morante, si esto se confirmara, el abono iría un año más hacia abajo y la taquilla también sufriría las consecuencias, todo esto unido a las típicas lamentaciones del empresario acerca del escaso beneficio económico obtenido, algo que es habitual al final de cada feria y parece formar parte de un guion establecido. Si todo este desbarajuste es cierto, la solución la hay, una feria con interés, atractiva y alejada del sota, caballo y rey, al que nos tiene acostumbrado. Con la sola presencia de José Tomas, todo se hubiera solucionado, pero si no es así uno se plantea. ¿Cómo es posible que una feria sufra perdidas años tras años, no se le ponga remedio y el empresario continúe al frente? ¿Tantas lamentaciones al final de feria y siempre en nuestra ciudad, serán ciertas? 

2.- Acerca de los matadores locales, su inclusión en la feria seria lógica, los dos, pero si nos atenemos a que los puestos en el abono están muy reñidos debería entrar con toda justica aquel que se lo merezca por méritos conseguidos el año pasado. Pero además no olvidemos la posibilidad que ambos se queden  en la calle a cambio de cualquier matador que haya obtenido algún triunfo importante en una plaza de relevancia.
En cuanto al tema de las novilladas picadas, es una batalla perdida, haya uno o media docena en Almería dispuestos a torear. El empresario poco le importa el gusto o interés del aficionado, el mira su bolsillo, montar una novillada cuesta lo mismo que una corrida de toros y los beneficios son menores, o sea, que cuesta los cuartos, pienso que ese será el argumento que utilizara el empresario en caso de que se le preguntara.

3.- Los rejones, al contrario que las novilladas picadas, llevan bastante más público a la plaza, por lo tanto es un espectáculo mucho más rentable para el empresario.

4.- El ganado. Luchar por la variedad de encastes es perder el tiempo y ante esta situación la una posición que le queda al aficionado es exigir que el toro que se lidie en Almería, sea acorde en trapío, seriedad e integridad a la de una plaza de segunda categoría. No se exige el toro mastodóntico, el toro de Cenicientos, el toro del Valle del Terror, ni mucho menos, se exige un toro como mínimo de igual trapío que cualquier otro que se lidia en plazas de segunda categoría gestionadas también por la casa Chopera.  Además hay que tener en cuenta otro factor importante, el papel del palco en los corrales, una papeleta y de las gordas nada fácil de resolver, pero si se ocupa ese lugar para defender el interés del aficionado hay que actuar con responsabilidad y firmeza".

Articulo de José Picón Salvador.