martes, 25 de octubre de 2016

Juan Diego cierra el año marcando diferencias


Publicaba La Voz de Almería:

Cada año, antes de terminar la temporada, la Asociación Andaluzas de Escuelas Taurinas ‘Pedro Romero’ organiza un encuentro. Varias jornadas consecutivas en las que las nuevas perlas de las canteras taurinas de Andalucía sacan lo que llevan dentro. No en vano, se han dado citas además de la escuela almeriense, la Escuela Taurina Sevilla-amate, la Gallosina, Lucena, la del Campo de Gibraltar del maestro Ruiz Miguel, la de Ronda, o la Escuela de Tauromaquia ‘Frascuelo’, entre otras.

Si hace pocos años este encuentro fue en la almeriense plaza de Roquetas de Mar, en esta edición la responsabilidad caía sobre la localidad gaditana de San Fernando.

La Escuela Taurina de Almería viajaba con el joven novillero Juan Diego, de Viator, que poco a poco durante la temporada se ha consolidado como una realidad para el toreo almeriense, pasando a ser uno de los novilleros más prometedores para la próxima temporada. 

En el encuentro de San Fernando, Juan Diego se enfrentaba al primer eral de su carrera, de la ganadería de Torrestrella, solventando las dificultades propias de la profesión que inicia y dejando una imagen de torería que no pasó desapercibida en la plaza de toros.

Salió con pies el novillo, que rapidamente se encontró con la capa del almeriense, que recibió con una buena y mecida serie de verónicas al astado.

Solventado el primer encuentro tomó la muleta el torero, pudiendo desde el primer momento al novillo con series largas y mandonas de derechazos y naturales. 

Destacó precisamente la mano izquierda, con naturales desmayados, con los riñones hundidos y y las muñecas rotas dirigiendo con dulzura las embestidas del eral.

Remató la faena con una serie de ceñidas bernardinas, que viene a ser como las manoletinas pero con el pico de la muleta oculto detrás del cuerpo del torero, que torea al toro con la bamba de muleta, con mayor verdad. Una gran estocada propició una rotunda petición del público gaditano y el presidente no tuvo más remedio que conceder el doble trofeo al torero de Almería.

De momento, es la última novillada de la Escuela Taurina, lo que no significa que haya cesado la actividad en la institución, pues se preparan dos actos importantes en su agenda, de una parte el acto o tentadero con el que clausura en Almería el curso la escuela acompañada de familiares y amigos, tentando algunas eralas y compartiendo una comida con los seguidores, y por otro lado, y no menos importante, la Escuela tratará de preparar en esta misma temporada el debut con picadores del novillero Sergio Roldán, que se convertirá en el segundo novillero con picadores en activo de Almería.


Foto: Marta Verdugo