jueves, 10 de noviembre de 2016

Chopera - Bailleres ¿había necesidad?



Ayer saltaba la noticia de que el magnate mexicano Alberto Bailleres se asociaba con la Casa Chopera para las plazas que estos gestionan.

Si bien es cierto que actualmente Almería está en el aire, pues se está negociando con la propiedad sobre renovar o no el contrato de gestión del coso, todo parece indicar que con este espaldarazo financiero no habrá problemas para alcanzar un acuerdo entre ambas partes. Toca, por tanto, analizar la unión.

Los antecedentes del millonario no son buenos. En México gestiona la empresa ETMSA, y en España forma parte de la FIT (Fusión Internacional de la Tauromaquia). De México mejor no hablar, pues el espectáculo que se ofrece en las plazas del continente hermano dista mucho de ser lo que merecen los aficionados americanos, para muestra un botón y miren a insurgentes (donde, por cierto, los aficionados locales se quejan de un desmedido aumento en el precio de los boletos para la temporada grande que comienza en breve). En España la FIT parece que tampoco ha alcanzado todo lo que prometía. Simón Casas salió corriendo al poco de nacer la unión, y las ferias que han encabezado los sobrevivientes (Bailleres y Cutiño), se han visto con poca variedad en los carteles y corridas muy justas de presencia, acomodadas a los diestros que las lidian (apoderan a Morante, Marín y Urdiales, el novillero Leo Valadez, y son propietarios de la ganadería de Zalduendo). 

Es por esto, que en lo que respecta al plano artístico, y viendo la pasada feria de Almería, con carteles muy rematados y variados presentados por Oscar Chopera, cabría preguntarse por cualquier aficionado '¿hay necesidad de esta fusión?' parece que no, desde un plano económico alguien responderá que si. El tiempo dará y quitará razones.