miércoles, 1 de marzo de 2017

Roca Rey arrolla en el festival de Vera


Sobre el festival de Vera del pasado domingo, publica LA VOZ DE ALMERÍA:

Vini, vidi, vinci. Como si fuera un césar romano, un gladiador en el coliseo, Andrés Roca Rey arrolla sin piedad. Desde que entró, con rostro serio, al patio de cuadrillas, fue el centro de todas las miradas. Su insultante juventud hace que se esfuerce por ser amable con los cientos de aficionados que le piden una foto, pero su mirada siempre está fija en el ruedo, esperando encontrarse con el toro, como un guerrero antes de su duelo vital.

En suerte le correspondió al peruano un novillo burraco, suelto de salida y huerfano de fijeza. Muy lejos de esperarlo se fue a los medios Roca Rey a buscarlo, abriendose de capa con verónicas mecidas, cadenciosas, despaciosas, bajando la mano que manda. El mismo capote templado que quitó por chicuelinas  aprovechando la querencia del utrero, rematando con una cordobina.

El novillo reservón puso en apuros a los banderilleros en el segundo tercio, antes de que Roca Rey comenzara por estatuarios su faena, dejandose pasar los rizos del utrero por la calzona gris marengo. El toro reservón y parado se tuvo que rendir a la firmeza del diestro, que en la distancia corta apabulla con su enorme valor. Tiene la gran virtud de que su toreo llega al público muy rápido y con mucha fuerza, temblaban los tendidos.

Al natural el toreo es de oro del de muchos kilates, dejando la muleta muerta, tirando despacio del morro del animal. No hay ayudas, ni artificios, solo toreo clásico.

La faena ya estaba hecha, faltaba sólo la rúbrica, que llegó en forma de circulares invertidos y y unas bernardinas que rematan la faena. Montó la espada Roca Rey y cayó sobre el morrillo del utrero con la solemnidad de los toreros que hacen historia. Los tendidos se tiñeron de blanco y el presidente enseñó dos pañuelos simultáneamente, seguía la petición y al final se concedió el rabo. Más allá del rabo, la sensación que dejó Andrés Roca Rey fue de torero arrollador.

Antes de que el torero andino desplegara su toreo en el ruedo, hicieron el paseíllo Diego Ventura, Manuel Díaz ‘El Cordobés’, David Fandila ‘El Fandi’, Cayetano y el novillero Juan Carlos Benítez. Se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento de uno de los socios fundadores del Club Taurino Veratense, el mismo que antes de comenzar el festejo hizo entrega de un presente a los matadores acartelados.

Se dejaba notar el viento a las cinco de la tarde, con una plaza en la que el aforo estaba cubierto en sus tres cuartas partes. Aprobados cuatro utreros de Buenavista y dos de Soto de la Fuente, en general flojos y sin emplearse, destacando el temple y la nobleza del tercero, sin nada de fuerzas, y el quinto, que aguantó por la firmeza de su matador. Desclasado el segundo y el más complicado el sexto, posiblemente reparado de la vista.

Diego Ventura destacó con el caballo ‘Fino’, con el que puso banderillas al quiebro rematadas con piruetas muy jaleadas por el público. En uno de estos quiebros, con el novillo muy parado y citando en corto, sufrió una aparatosa voltereta el caballero. Cortó una oreja con fuerte petición de la segunda.

El Cordobés mostró un toreo de capa torpe, deslucido y en las antípodas del arte. Con la muleta el novillo remataba los muletazos con la cara alta desluciendo los pases, logrando alguno suelto por el pitón izquierdo. Dos pinchazos, estocada y dos descabellos silenciaron la faena.

El Fandi se encontró con un novillo de enorme temple, que aprovechó con verónicas muy despaciosas. Con la muleta se sintió artista en algunos compases especialmente en las series de naturales, aprovechando la nobleza del astado.  A los sones de Nerva finaliza la faena por manoletinas, antes de pinchar en dos ocasiones y escuchar palmas en su labor.

Cayetano recordó a algún antepasado recibiendo al toro genuflexo, dejando algunas verónicas de bella factura. El novillo no tenía fuerza ni clase y saliá de las suertes protestando. Necesitaba distancia y la lidia precisa a sus condiciones. Al pararse, en las series de uno en uno la colocación del torero fue excelente, citando de frente y cruzado con el cornúpeta. Escuchó palmas.

El novillero Benítez lidió el más complicado, con una embestida incierta y metida por los adentros, posiblemente con algún problema de visión, como dejó ver en el quite por tafalleras. Cortó una oreja.

La próxima cita en Almería 
La próxima cita para los aficionados a la tauromaquia será en la plaza de toros de Almería, con un festival benéfico en el que se lidiarán novillos de Fuenteymbro, por los diestros Diego Ventura, El Fandi, Paquirri, Torres Jerez, López Simón y José Cabrera. Además de los puntos habituales, desde ayer lunes también pueden adquirirse las entradas en la taquilla del teatro apolo de la capital almeriense, y el día del festival en la plaza de toros.

Fotografía: Baltasar Gálvez