domingo, 29 de abril de 2018

Gala de solidaridad


Publicaba La Voz de Almería:

Noviembre de 1985, el volcán nevado del Ruiz entra en erupción y desaparece la ciudad de Armero, en Las Ventas los torero se juntaron para recaudar fondos con un festival. Octubre del 2000,  Curro Romero se retira en un festival a beneficio de ANDEX (Asociación de Padres de Niños con Cáncer). En Albacete cada año se lidia una corrida a favor de ASPRONA (Asociación de Personas con Discapacidad Intelectual). En Jaén y Granada todos los años se celebran festivales a favor de la AECC y GranadaDown.... y así son miles los ejemplos de la generosidad y solidaridad del mundo del toro con los que más lo necesitan.

Almería no es una excepción, y junto al festival benéfico que se organiza a principios de año en Almería y Vera, se ha presentado una iniciativa solidaria de lo más novedosa.

El matador de toros Jesús Almería, junto con los banderilleros Juan José Gimeno Mora y Blas Márquez han puesto en marcha un proyecto de camisetas solidarias, cuyos beneficios correran a cargo de Caritas Diocesana en Almería.

El proyecto solidario se presentó por todo lo alto, en el teatro de la Escuela de Música de Almería (EMMA), en una gala presentada por Rocio Berenguel y con un patio de butacas repleto de público solidario, taurino o, en la mayoría de los casos, de ambas cualidades.

Gimeno Mora, en su turno de palabra, tras recordar la tradicional solidaridad del mundo taurino remarcó que no se trata de una reivindicación sobre la tauromaquia, sino, sino de una iniciativa solidaria de quienes, eso si, están orgullosos de pertenecer a aquel mundo.

Jesús Almería fue el encargado de poner números al proyecto, y puede adquirirse la camiseta solidaria por siete euros. Actualmente puede adquirirse a través de los promotores de la iniciativa, y pronto podrá adquirirse a través de internet.

El acto estuvo amenizado por baile flamenco que trajo con pasión la bailaora María Márquez, también ligada al mundo del toro, hija del banderillero almeriense José Márquez. 

Una buena ocasión para echar una mano.