domingo, 22 de julio de 2018

El Fandi y un toro del Pilar salvan la tarde en la primera de Roquetas


Así ha publicado la agencia EFE la crónica de la primera de Roquetas:

Pocas cosas habrá más bonito que un tendido lleno. Las 7.400 almas que acogen la plaza salinera de Roquetas de Mar se dieron cita para presenciar la primera del abono, que juntaba a Manzanares, el Fandi y al peruano Roca Rey, con toros de El Pilar.
La corrida salmantina fue deficitaria en casta y bravura, a excepción del cuarto, de nombre "Sonajerito", premiado con la vuelta al ruedo. El resto, agarrados al piso, defendiéndose sin fuerza, o, directamente, mansos.
Abrió plaza El Fandi con un castaño que ya de salida ya marcó la querencia y la falta de fuerza. Tras un buen tercio de banderillas y un comienzo de faena vibrante de rodillas el toro, de medios viajes y con la cara alta, solo admitió series cortas de muletazos. Lo alegró el granadino con molinetes y desplantes, que le cortó una oreja.
El cuarto, el más terciado, resultó ser el más bravo y pronto de sus hermanos. El Fandi, que quitó por navarras, puso a la gente en pie con su acostumbrado tercio de banderillas. Brindó al público y comenzó la faena en los medios de rodillas toreando en redondo.
El toro, pronto en los cites, con fijeza y repetidor, lo entendió perfectamente el granadino que le dio los tiempos que requería y combinó las tandas de muletazos con martinetes, pases de las flores, y hasta algún cambiado por la espalda que, en su conjunto, enardecieron al público.
A tal punto llegó el éxtasis que la gente pidió con fuerza el indultó del animal, que, finalmente fue premiado con la vuelta al ruedo, mientras el torero paseó las dos orejas.
El primero de Manzanares empujó en el peto, mas fue prácticamente el único esfuerzo que dejó el animal, que se paró durante la faena, protestando y defendiéndose en la muleta del alicantino, que tuvo que abreviar.
Le cambió la suerte con su segundo, toro con calidad en la embestida pero muy poco carbón en la caldera. Series de tres y el de pecho con un toro que se abría en la muleta y dejaba descolocado al matador que, dicho sea, tampoco se esforzó por colocarse y cargar la suerte. La dulzura y la suavidad fueron las armas de un Manzanares que, ahora si, dejó un espadazo que le valió dos orejas.
Roca Rey se topó en primer lugar con un manso que arrollaba en los capotes de unos desbordados banderilleros. Pero cuando se quedó a solas con su matador parecieron desaparecer algunos de los defectos, que pulió el peruano a base de dejárselo llegar mucho en series de uno en uno, pero muy meritorias.
Condiciones similares las del toro que cerró plaza. Complicado para la cuadrilla, sin fijeza, sin entregarse y llegando al último tercio sin definir.
La muleta adelantada y la mano baja fueron la medicina para que finalmente el toro acabara entrando en la muleta de Roca Rey, que otra vez anduvo por encima de las circunstancias para acabar ligando algunas series por el pitón izquierdo. Las luquecinas finales y una estocada fue suficiente para que paseara una oreja, con petición de la segunda.
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FICHA DEL FESTEJO.- Toros de El Pilar, muy cómodos de cara, con falta de casta y poder, salvo el bravo cuarto, premiado con la vuelta al ruedo.
David Fandila "El Fandi", de obispo y oro: estocada (oreja); y estocada tendida y trasera (dos orejas tras aviso)
José María Manzanares, de azul cobalto y oro: pinchazo y estocada (silencio), y estocada (dos orejas).
Andrés Roca Rey, de tabaco y oro: pinchazo, media desprendida y descabello (palmas tras aviso), y estocada (oreja tras aviso).
Antes de comenzar el festejo, el Fandi regaló al Ayuntamiento el vestido con el que indultó a "Atento", de Juan Pedro Domecq, en la feria de 2013, y que se expondrá en el museo taurino.