domingo, 27 de enero de 2019

Espartaco 'pasa' por el Rincón de Lydia


Eran algo más de las ocho de la tarde cuando el maestro Juan Antonio Ruiz ‘Espartaco’ hizo acto de presencia en el Rincón de Lydia. Entre los asistentes se palpaba una gran expectación, las caras de los asistentes desprendían una ilusión inusitada para ver y oír al torero de Espartinas, que confesó que no visitaba la ciudad indalica desde hacía 6 años.

Espartaco siguió los pasos de otros diestros que han pasado por este entrañable rincón como Vicente Ruiz ‘Soro’, Javier Vázquez y César Rincón. Espartaco mostró en Almería su caracter amable, abierto, cercano y cariñoso con la afición que le pidió centenares de fotos y dedicatorias.

La mera presencia del diestro hizo que se produjera una sonora ovación al comienzo, recordando las tardes de agosto en las que la afición recibe a los espadas con sonoras palmas que ponen de manifiesto el caracter amable y predispuesto de la afición almeriense.

 El diestro no olvidó durante toda la conferencia el servicio militar prestado en Viator, llegando a confesar que su paso por la mili en Almería fue una época que recordará siempre con mucho cariño. Lo que no podía saber es que entre el público se encontraba el conocido Pepe Mullor, fotógrafo reconocido que le sorprendió con fotos ineditas de su paso como soldado por nuestra provincia y un festival taurino que organizó dentro del campamento militar. 

Recordando sus inicios el torero habló de su partida a sudamérica con doce años para poder torear, y de su relación con los Lozano. En el aspecto más taurino confesó que supo cuando llegó el momento de retirarse porque le sucedió algo que no le había ocurrido durante toda su carrera, y es que contra su naturaleza competitiva y aguerrida, llegó un momento en que se alegraba del triunfo de sus compañeros, por lo que tuvo claro que su etapa de competir por el cetro del toreo había terminado.

también se quiso sumar al sentido homenaje el Ayuntamiento de Roquetas de Mar, que tuvo a bien otorgar a Espartaco un precioso trofeo y al aficionado Alejandro Granados que es el organizador del evento, por su incansable pasión por el arte de Cuchares.

La nota emotiva fue cuando Lydia Granados, con solo tres años, entregó el galardón a Espartaco.
El diestro reconoció estar tremendamente abrumado y sorprendido por tal recibimiento. 

La anécdota de la jornada la dejó una aficionada que le pidió al diestro, ya que nunca lo vio torear, que lo hiciera en aquel momento para deleite de los presentes, dejando unos lances que se cerraron con una estrondosa ovacion y oles del público.

El torero recibió mensajes de videos de compañeros donde incluso Curro Romero hizo que asomaran lágrimas de emoción a Espartaco por sus bonitas palabras.

Todo un acto emotivo donde el sorprendido fue Espartaco.