domingo, 5 de mayo de 2019

Honrar la memoria de Emilio López 'Playerito'


Como todos los aficionados y muchos almerienses saben, en la avenida de Vilches, casi casi invadiendo ya la calle de Granada, existe un monolito que recuerda a los matadores de toros almerienses fallecidos. Siempre he pensado, y así sigue siendo, que ese monolito parte de una premisa absurda, porque lo que tiene mérito es ser matador de toros, no estar muerto, por lo que esperar a que acaezca el exitus no debería ser requisito para entrar a formar parte de la lista.

A pesar de ello, el abderitano Emilio López 'Playerito' ya ha consumado los dos requisitos, por lo que está tardando el Ayuntamiento en incluir su nombre en el monolito de la avenida de Vilches.

LA VOZ DE ALMERIA destacó así su fallecimiento.

Bohemio, soñador, inocente, romántico, bueno en el más amplio sentido de la palabra. Emilio López ‘Playerito de Adra’ soñó con ser un torero romantico, salido de otra época y en busca de una gloría de otro tiempo, y lo fue.

El viernes perdiamos de forma inesperada al más veterano de los matadores de toros de Almería, que fallecía de un ictus en su Adra natal, ciudad a la que dedicó su vida llevando con orgullo su nombre como emblema.

Emilio López, que el próximo año cumpliría ochenta años, debutó en la feria de Almería en el año 1958 mostrando un toreo heterodoxo y tremendista, guiado por la entrega, el corazón, y las inagogtables ganas de agradar al público. Al año siguiente repitió éxito formando pareja con el también novillero Luis Ruiz Uclés ‘Chicuelo de Almería’.

Tras una carrera intermitente como novillero, encadenada con periodos de inactividad taurina y dedicado a otros menesteres profesionales, logró cumplir su sueño de romanticismo tomando la alternativa y convirtiendose en matador de toros en el año 2002.

Emilio nunca perdió la esperanza de triunfar en el arte de Cuchares y era frecuente verlo en las plazas de la provincia pidiendo una oportunidad. Su objetivo, torear en Madrid con Romero y Paula, así lo repetia incansable.

Persona querida y respetada en Adra, donde hacia el mejor pulpo seco. 

El entierro se llevó a cabo en la mañana de ayer, después de que por expreso deseo de Playerito la familia donara todos sus órganos.

Se va Playerito pero su leyenda perdurará en todos los almerienses.