martes, 2 de julio de 2019

Sobre la feria de Roquetas*

La feria taurina de Roquetas de Mar 2019 vuelve a ser fiel al conocido dicho “si algo funciona para que cambiarlo” lo cual queda reflejado en una feria muy similar a la de pasadas ediciones donde las figuras vuelven a ser la base y apenas aparecen novedades. Seguramente esta fórmula funcionara para el empresario y la mayoría del público, pero para el aficionado se ha convertido en una feria que carece de interés.  Aunque las figuras tengan que ser la base porque la fiesta actual así lo demanda, no está de más refrescar los carteles con nombres interesantes que atraigan al aficionado. 
De las dos corridas de toros que componen el abono la única novedad y el principal atractivo es la presencia de Pablo Aguado.  Su tauromaquia llena de torería y clasicismo quedo plasmada en la pasada feria de Abril de Sevilla en una faena que ha marcado la temporada entusiasmando al aficionado. Junto al joven matador harán el paseíllo dos figuras del toreo, El Juli y Miguel Ángel Perera, habituales en esta plaza y que gozan de gran aceptación por parte del gran público y que forman sin duda alguna el cartel estrella de la feria.
La primera corrida de toros vendrá marcada también por otro nombre, Roca Rey, el único matador actualmente con fuerza en la taquilla y pieza imprescindible en todas las ferias. Esa tarde le acompañará, por un lado, Castella, una de las figuras con menos tirón popular y que además lleva una temporada en la que está pasando por las grandes ferias sin pena ni gloria.  De ahí que la empresa podría haber prescindido de él y haber echado mano de otro matador con mayores méritos y así confeccionar un cartel más interesante.  Para ello se podía haber pensado en cualquier matador que hubiese destacado en la pasada feria de San Isidro. El tercer espada que cerrará terna será el Fandi, diestro clave en esta plaza años tras años.
En cuanto al ganado a lidiar se mantiene la línea de traer dos sangres distintas, Domecq en este caso representada por Cuvillo y Núñez con el hierro de Alcurrucen. Se agradece que en dos corridas se abran los encastes, pero concretamente el hierro de los hermanos Lozano son ya algunos años los que lleva viniendo, pero sin conseguir los méritos suficientes para repetir año atrás año así que lo mejor hubiera sido darle un descanso y haber pensado en otra ganadería manteniendo la filosofía de seguir abriendo los encastes.
En conjunto la Feria de Santa Ana 2019 se podría calificar con un simple aprobado una feria aceptable, con unos carteles muy similares a los que se han dado y se darán a lo largo de la temporada y donde el éxito de público a buen seguro estará asegurado. La empresa una vez más a sabido dar lo que el público demanda: “si algo funciona, para que cambiarlo” .

* Por José Picón