miércoles, 6 de mayo de 2020

Diego Urdiales descubre al hombre y al torero en el Rincón de Lydia

* Publicado antes del confinamiento en LA VOZ DE ALMERÍA

El aficionado almeriense Alejandro Luna ha vuelto a abrir el Rincón de Lydia para acoger una nueva velada cultural taurina de lo más interesante. Uno de los diestros más importantes y más reclamados por la afición se ha acercado al rincón más taurino, donde se ha desnudado -metaforicamente- para sacar lo más profundo de su ser.

El torero riojano, llegó junto a su esposa a Almería, y acompañado por el periodista de RadioValencia Eduardo Osca, que junto al propio Alejandro completaron una terna que supo mantener la emoción y centrar la atención de un salón lleno ‘hasta la bandera’ de aficionados, incluída la presencia del Alcalde de Almería, Ramón Fernández Pacheco, que no quiso perderse las palabras del diestro Diego Urdiales.

Por este particular rincón han pasado importantes diestros como Vicente Ruiz ‘El Soro’ o César Rincón, dejando cada uno su particular visión de la profesión más dura y más hermosa del mundo. También dejó su sello Juan Antonio Ruiz ‘Espartaco’ que ha vuelto a aparecer en la última jornada, eso si, de forma virtual, con una extensa y cariñosa dedicatoria a Urdiales. Otras personalidades del toreo que, a través de este encuentro en Almería, dejaron unas bonitas palabras para el riojano Diego Urdiales fueron Curro Romero, Carmen Tello, Enrique Romero o Juan José Padilla.

Llegado el momento de tomar la palabra, fue más hombres que torero, habló más Diego que Urdiales. Al torero lo conoce la afición por sus muchas tardes de triunfo y gloria, por sus naturales cadenciosos y sus verónicas de mentón hundido en el pecho, pero el hombre va mucho más allá de lo que se refleja en el albero.

Urdiales comenzó muy joven como zapatero, algo casi habitual en Arnedo, pero aquel empleo primerizo no fue del agrado del torero, que lo cambió rápido por la brocha gorda. En aquel periodo, antes de las largas jornadas de trabajo se levantaba a las seis de la mañana para poder ir a entrenar y hacer el ejercicio necesario para mantenerse en la profesión. Con este gran esfuerzo debutó como becerrista con catorce años en un pueblo de Francia, cercano a la taurina localidad de Mont de Marsan, y tal sería el impacto del joven riojano que aquella tarde salieron dos apoderados dispuestos a dirigir y encauzar la carrera del torero.

Actualmente Urdiales mantiene una fundación en Arnedo. Nacío como escuela taurina con la colaboración de entidades locales pero con el paso del tiempo la fundación  corre exclusivamente a cargo del torero, dedicando sus esfuerzos a enseñar a los muchos niños que acoge un oficio, partiendo siempre de los valores de educación y respeto taurino.Debutó en Almería en la pasada feria y reconoció disfrutar del acento de nuestra feria, incluyendo nuestra famosa merienda.